Confesiones de May the 4th... yo también trabajé del lado oscuro de los procesos

EXPERIENCIASNORMAS DE CALIDADPROCESOS

Lucía Hernandez Peñaloza

5/13/20261 min read



Hace años lideraba un equipo de procesos. Cuando llegué, el gerente general me dio una misión clara: Documentar los procesos. Así la gente sabrá hacer mejor su trabajo

Y yo, con toda la convicción del mundo, me puse a ejecutar. Medí a mi equipo por documentos entregados. Le reportaba al gerente general avances de cuántos procesos teníamos, cuántos críticos ya documentados, cuántos nos faltaban, en cuánto tiempo terminaríamos.

Más de un año así. Levantar, documentar. Levantar, documentar.
Hasta que un día me empecé a cuestionar... Documentar, y después qué?
Y empecé a ver lo que antes era invisible para mo:
⚠️ La operación no mejoraba. Los mismos problemas, los mismos fraudes, los mismos cuellos de botella
⚠️ Mi equipo estaba desmotivado. Solo levantaba y documentaba. Nunca mejoraba nada
⚠️ Tenía profesionales con un potencial enorme y los estaba desperdiciando en una rutina sin retorno

Ahí entendí algo que hoy es la base de cómo trabajo: El lado oscuro de los procesos no es la mala intención. Es confundir la herramienta con el resultado.
Documentar no es la meta. Es un punto de partida.

No podía pasar del 100% al 0% de documentación de un día para otro. Pero empecé a destinar un porcentaje pequeño del tiempo del equipo a proyectos de mejora reales, con los más senior, los que tenían iniciativa y hambre de crecer de mejorar...
Fue un cambio de matiz...

Hoy, cuando acompaño a profesionales y equipos de procesos, este es el primer síntoma que busco... están documentando o están mejorando?

Si esta historia te resonó y estás viviendo algo parecido, escríbeme por mensaje directo. Conversemos

May the process be with you