EL DIA QUE FUI EL ESTIBADOR MAS CARO DE LA HISTORIA DE UNA EMPRESA
EXPERIENCIASADMINISTRACIÓN
Ever Vargas
2/2/20261 min read


Hace algunos años, siendo Jefe de Logística en una planta industrial, viví una experiencia que marcó profundamente mi forma de entender el liderazgo y, sobre todo, el enfoque en costos.
Durante una supervisión en planta, mientras coordinaba un tema técnico con el equipo, crucé por el patio de despachos. En ese momento, el dueño de la empresa se me acercó y me dijo:
“Mira cómo trabaja tu gente y tú estás paseando. Remángate las mangas y ayúdalos a cargar el contenedor”. Sin discutir, me remangué la camisa y empecé a cargar el contenedor junto con el equipo operativo. Al finalizar la carga me dijo:
“¿Viste? Ahora sí trabajaste. Así debería ser más seguido”.
Sonreí, lo miré y le respondí con mucho respeto, pero con total convicción:
“Claro que puedo hacerlo. No me siento ni más ni menos por realizar trabajo operativo. Sin embargo, hoy usted acaba de tener al estibador más caro en la historia de la empresa. Las empresas contratan jefaturas para optimizar costos, diseñar estrategias y procesos, anticiparse a los problemas y evitar incendios operativos. Si cada vez que cargamos un contenedor yo realizo esta tarea, el proceso se vuelve innecesariamente caro”.
La lección
El liderazgo no está reñido con remangarse las mangas ni con apoyar al equipo cuando se necesita. Pero el verdadero valor de un líder está en pensar, diseñar y mejorar el sistema, no en reemplazarlo de forma permanente.
Ayudar al equipo es liderazgo. Convertir lo operativo en la norma, cuando tu rol es estratégico, no siempre lo es.
Compartir este tipo de experiencias no busca determinar quién tuvo la razón, sino aportar aprendizajes reales, sumar enfoques y fortalecer la toma de decisiones desde la experiencia diaria.
