𝗨𝗻 𝗽𝗿𝗼𝗰𝗲𝘀𝗼 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗼𝗯𝘀𝘁á𝗰𝘂𝗹𝗼, 𝘁𝗮𝗺𝗽𝗼𝗰𝗼 𝘂𝗻 𝗺𝗮𝗻𝘂𝗮𝗹 𝗿í𝗴𝗶𝗱𝗼

PROYECTOSEXPERIENCIAS

Fabricio Verdezoto

1/5/20261 min read

Es una guía que, bien diseñada, debería ser sencilla, práctica y de fácil ejecución. Su utilidad real no está en acelerar tareas, sino en abrir oportunidades, prevenir errores, ordenar el camino y generar crecimiento sostenible.

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Consejos para evaluar y mejorar un proceso

1. Claridad: ¿El proceso se entiende en un solo vistazo o necesita demasiada explicación?

2. Valor: ¿Agrega algo tangible al cliente, al equipo o al negocio, o solo genera burocracia?

3. Flexibilidad: ¿Se adapta a distintas circunstancias o se convierte en un freno al cambio?

4. Aprendizaje: ¿Permite capturar lecciones aprendidas y mejorar continuamente?

5. Simplicidad: ¿Podría eliminarse un paso sin afectar la calidad del resultado?

Un buen proceso no se mide por lo complejo que es, sino por cómo impulsa a las personas y a la organización a crecer mejor.

Tu liderazgo debe favorecer al desarrollo de procesos sencillos, prácticos y de fácil ejecución, para contribuir al desarrollo de las personas en su entorno personal y profesional, en la gestión de proyectos y ventas de toda gestión comercial.